[FOTOS CRUZEX 2018]: Despliegues diarios en el noreste de Brasil

Mirage 2000 DP de la Fuerza Aérea del Perú // Foto: Simón Blaise

La cotidiana tranquilidad de las paradisíacas playas en la ciudad costera de Natal, al noreste de Brasil, se ha visto interrumpida los últimos días por el despegue de medio centenar de aeronaves de todo tipo con un propósito común: Entrenar ante un eventual llamado de acción internacional

Primero los transportes para asalto aerotransportado, luego los aviones de reconocimiento, de ataque y los cazas de combate, ¿el bando al que pertenecen? los equipos solo lo saben con 24 horas de anticipación.

El rugir que más llama la atención de los efectivos apostados en la Base Aérea Natal es el de los aviones de combate, Mirage 2000P/DP del Perú, F-16 chilenos y estadounidenses junto a los F-5EM/FM anfitriones que alzan el vuelo con su postcombusción al máximo para ejecutar las misiones de superioridad aérea, lo que incluye encuentros disimilares y misiones de abatimiento más allá del rango visual (BVR por sus siglas en ingles)

Posteriormente continúa el despegue por la pista 16L de los más pequeños y silenciosos (No por eso menos letales) A-37B de Perú y Uruguay junto a los nuevos AF-1 Skyhawk de la Marina de Brasil y AMX A-1 de la FAB, para realizar sus misiones de ataque a tierra, designados como “Strikers” en el desarrollo del ejercicio.

Las grandes dimensiones del espacio aéreo a cubrir en las misiones hace imposible tener noción del desarrollo del ejercicio como un observador en tierra, sin embargo el retorno a la base en formaciones mixtas de aeronaves de los distintos países evidencian el éxito de las misiones FIT (Forces Integration Training), que buscan una mejor interacción entre los pilotos y las distintas aeronaves. Una parte fundamental del ejercicio para poder desarrollar las misiones compuestas.

El regreso de las aeronaves a la base se hace de manera gradual, en formaciones que realizan un desprendimiento táctico para el orden de aterrizaje, y con una perfecta sincronía con los equipos en tierra, que van desde los controladores de tránsito aéreo que mantienen los márgenes de seguridad en el aire, así como los equipos de apoyo que deben desplegarse en la pista de aterrizaje para retirar los paracaídas usados por los F-5 de Brasil y F-16 de Chile, y así permitir el normal aterrizaje del resto de los componentes.

Cuando pareciera que todas las aeronaves están de retorno en sus hangares, hace su aparición en aproximación final el avión de vigilancia electrónica E-99, los ojos en el espacio aéreo del ejercicio.

El ejercicio CRUZEX 2018 concluye este 29 de noviembre con su fase operativa, el día viernes 30 se hace un simposio de cierre, donde se concluyen los resultados y se ofrece una reunion de camaradería.

A-29B Super Tucano de la Força Aérea Brasileira
Arribo de cuatro F-16AM de la Fuerza Aérea de Chile después de la primera COMAO // Foto: Simón Blaise
A-37B de la Fuerza Aérea Uruguaya // Foto: Simón Blaise
Simón Blaise
CN-235 de la Fuerza Aérea Francesa, proveniente de la Base Aérea 367 Cayenne de la Guyana Francesa // Foto: Cristobal Soto Pino
AF-1 dual de la Marina de Brasil // Foto: Simón Blaise
Foto: Cristobal Soto Pino