Reportaje: A contrarreloj en el corazón de los Andes

Aerospatiale (Airbus) AS332 C1 Super Puma operado por Suma Air en el desarrollo de obras civiles en montaña. Foto: Cristobal Soto Pino

Cuando el tiempo apremia, la planificación y buena coordinación operativa son factores indispensables para alcanzar el éxito. En zonas de alta complejidad son los helicópteros las herramientas indispensables para ejecutar los trabajos, símbolos de utilidad y eficiencia.

Similar a un destacamento militar, el campamento de Suma Air en la localidad de San Clemente en la Cordillera de los Andes del alto Maule, parece no tener descanso. En ese lugar, ENEL, la empresa eléctrica italiana que tiene a su cargo parte de la generación y distribución de electricidad en Chile, construye la central hidroeléctrica “Los Cóndores”, un proyecto de US$600 millones iniciado en 2014 y que debía haber concluido en 2018. Por consiguiente, no hay tiempo para nuevos retrasos.

Simón Blaise

Un banco de arena encontrado durante las faenas es el culpable de la demora. Para recuperar los tiempos en el más breve plazo posible, se han extendido los contratos con los helicópteros en un reconocimiento de la importancia de contar con este tipo de soluciones de transporte de pasajeros, carga y equipamientos a las posiciones ubicadas entre 1.400 y 2.200 metros de altura. Son la base de la logística.

Campamento a 3200 metros sobre el nivel del mar. Foto: Cristobal Soto Pino

Suma Air trabaja con un Airbus H125 dedicado al transporte del personal desde el campamento base hasta la cima de uno de los cerros donde se lleva a cabo la perforación de uno de los ductos de la central. También lo utiliza para mover la más diversa carga, desde las piezas de perforación y maquinaria hasta agua y baños, es decir, todo lo necesario para mantener en funcionamiento al campamento como a las faenas. No existe otra opción, las abruptas quebradas impiden cualquier traslado por tierra.

Para complementar el trabajo, Suma Air ha contratado un AS332 C1 Super Puma de Heliswiss que, desde octubre 2018, se encarga de las labores de alta precisión como el izamiento de carga de alto tonelaje. La compañía helvética destaca a nivel mundial en estas funciones y las prestaciones de su helicóptero son necesarias para enfrentar las corrientes ascendentes del viento característico de las altas cumbres.

La misión: Planificación y Equilibrio

La función de los helicópteros es transportar del campamento base a las faenas al personal técnico o requerido como a los materiales o equipamiento necesario. Al helicóptero Súper Puma se le asignan solo las cargas más pesadas –no transporte de pasajeros- dejando al H125 las de menor peso y el transporte de personal.

La misión encomendada a Suma Air es un desafío contra el tiempo, dado que lo plazos contractuales iniciales no consiguieron la entrega del proyecto en la fecha estimada por la firma italiana. La operación simultánea de los dos helicópteros está considerada al menos hasta mediados de año, dado que el aparato de Heliswiss tiene contemplado su retorno a Europa en junio. Para dar efectividad al trabajo, ambas compañías mantienen constante comunicación para atender todo tipo de desafíos que puedan surgir al momento. Cabe señalar que, a pesar de la planificación previa, existen factores de último minuto que se presentan, especialmente, cuando la meteorología es adversa.

El trabajo diario consta en la realización varios ciclos (despegue y aterrizaje) desde el campamento base hasta la cima, lugar donde se le fija al cabezal de la eslinga del helicóptero, la carga dispuesta a transportar. A su vez los equipos en tierra deben optimizar la capacidad de carga del helicóptero, buscando alcanzar el tonelaje permitido a cada máquina ordenando los distintos tipos de carga en paquetes a transportar.

El campamento de perforación está en una pequeña planicie en la cima de un cerro cuya ubicación es a un costado del camino internacional que une Chile con Argentina en la región del Maule, en plena de la Cordillera de Los Andes. Los helicópteros se elevan en trayectorias verticales a una razón de 1.000 pies por minuto (304 metros por minuto) para cruzar las columnas rocosas en dirección a la cima donde se encuentra la perforación.

“El equilibrio entre la cantidad de combustible sumado a la carga colgante y con condiciones de tiempo con altas temperaturas y poca humedad, son elementos que deben ecualizarse para realizar misiones con márgenes de seguridad aceptables.” dice Patricio Rivera, asesor y coordinador de operaciones. “A veces incluso debemos remover asientos, cuando requerimos de algunas libras extra para la carga. Lo que demuestra que los cambios por marginales que parezcan, son significativos para la seguridad operativa.”

El ejecutivo puntualiza que, para ganar eficiencia, los helicópteros operan con el 50% del carburante considerando la corta distancia a recorrer. En la misión, se consume entre 10% y 15% que representa alrededor de 140 litros de la capacidad total de la aeronave, demostrando parte de la eficiencia del H125.

Los vuelos de carga y descarga requieren de un alto torque del motor, por lo que la temperatura es alta en gran parte de la misión. Por consiguiente, el piloto al mando debe estar constantemente revisando los indicadores que se despliegan en una de las pantallas digitales de la cabina. Paralelamente, impone a los operadores una intensificación de las revisiones estándares con el fin de garantizar la seguridad de los vuelos ante las condiciones imperantes de la geografía como de la propia misión.

Desafíos

Al mirar el entorno, no es muy difícil comprender la necesidad de los helicópteros ni la complejidad de la misión. Si bien la experiencia de las tripulaciones para este tipo de misiones hace ver de que se trata de una tarea relativamente sencilla, la realidad impone una cantidad importante de factores a tener en cuenta.

“El problema principal en la zona son las altas temperaturas, vientos ascendentes en muchas direcciones y arremolinados, lo que ponen a prueba las máquinas y a las tripulaciones. El objetivo en este período es mantener al campamento de perforación abastecido de materiales y personal donde se perfora,” comenta el piloto del H125, antes de iniciar el vuelo.

Varios ciclos de despegue y aterrizaje comprenden las misiones de construcción. Foto: Cristobal Soto Pino

Considerando la presencia de tripulaciones de Heliswiss, los briefings de pre-vuelo son realizados en inglés para no tener inconvenientes en las comunicaciones como en la coordinación de los vuelos. En cada uno de estos se planifica la misión a realizar, la que es avisada con un día de antelación a cada una de las tripulaciones involucradas.

“La planificación es lo primero. La compañía trabaja con sus pares de seguridad para acordar las formas adecuadas de operación. Este es un entorno difícil donde la temperatura y el viento son los principales factores, además trabajamos visualmente gracias a los “glass bubbles” que son mandatorios bajo la norma suiza de trabajo aéreo, y estamos viendo la carga en todo momento desde la cabina,” comenta Roland Pichler, piloto del Súper Puma.

Hasta tres personas se encuentran detrás de cada helicóptero compuestas por el piloto, más un mecánico y la que está a cargo de la logística terrestre, carga de combustible y asistencia en todos los aspectos técnicos necesarios para operar. Para sustentar la operación, cada empresa monta en la zona de trabajos una base temporal que, al igual que un aeródromo, cuenta con todos los servicios necesarios para mantener a las aeronaves en óptimas condiciones.

Indispensable

Al analizar el uso de las aeronaves como herramientas de trabajo, Carlos Carrasco, coordinador de sitio de ENEL, las califica como indispensables. “El helicóptero es un aliado fundamental cuando se trabaja contra el reloj y para mantener a las operaciones bajo la mayor seguridad posible. No sería posible transportar tantas cosas en tan poco tiempo si no fuera por los helicópteros. Son una de las más eficientes herramientas en zonas tan desconectadas,” dice.

Desde su perspectiva, el desempeño de las alas rotatorias no tiene comparación considerando los ahorros de tiempo y la seguridad que se brinda a cada misión. Al revisar los mecanismos de construcción anteriores, destaca que hace 20 años la única forma era la construcción de caminos y el daño al ecosistema por la desforestación que se producía, además de la remoción de la fauna local sólo para llegar a las faenas. “El daño hoy en día es mínimo.”   

El trabajo aéreo en el helicóptero genera actualmente una reducida cantidad de emisiones de CO2 al ambiente, provoca una menor contaminación acústica que otros medios de transporte para la zona de trabajo, brindando una mayor flexibilidad operativa y una rentabilidad superior considerando alternativas de construcción y la premisa del tiempo. En resumen, una herramienta fundamental para cualquier proyecto de gran envergadura, valoración que se incrementa en el tiempo considerando los últimos pedidos de que exhiben los fabricantes.